La ermita de Ntra. Señora de Barbaño fue levantada entre los siglos XIII al XV por la Orden de Santiago para atraer pobladores cristianos a su sombra. Posteriormente se realizarían reformas y se construiría edificios para ermitaños y hortelanos. Nominada en sus primeros documentos Ntra. Señora de Barvana (hija del río), por su proximidad al río Guadiana. En su fachada hay siete arcos que decoran los portales, tras una reforma realizada en los años sesenta del siglo XX. La ermita situada en la dehesa del mismo nombre sufrió importantes reformas, especialmente tras las graves secuelas de la Guerra de la Independencia, precisando importantes restauraciones. El edificio está dividido en una nave central de bóveda de cañón, separada de la capilla mayor por una verja de hierro forjado, rematada por una cruz con floristería, siguiendo el diseño del aro del pozo que está en el atrio. La capilla mayor ve decorada las pechinas de su cúpula con cuatro pasajes de la Letanía del Santo Rosario (Rosa mística, Estrella de la mañana, Torre de David y Arca de la Alianza). El interior de la ermita se ve decorado por cuatro vidrieras con escenas de la vida de la Virgen, atribuidas al prestigioso taller Maumejean La nave lateral derecha ofrece tres altares que acogen al Cristo de la Misericordia, San Luis de Gonzaga y San Isidro Labrador. El interior de la capilla ofrece al visitante tres lienzos, exvotos pictóricos, que escenifican el milagro del moro converso y la epidemia del cólera morbo. La imagen de Ntra. Señora de Barbaño se describe a comienzos del siglo XVII de bulto entera muy pequeña y muy antigua. Se desconoce la fecha en que se transforma en una imagen de candelero, probablemente fuera en el siglo XVIII.
Localización
Audioguías
0:00
/
0:00
Ermita de Nuestra Señora de Barbaño
0:00
/
0:00
Ermita de Nuestra Señora de Barbaño
0:00
/
0:00
Ermita de Nuestra Señora de Barbaño
0:00
/
0:00
Ermita de Nuestra Señora de Barbaño